Carmen Ramírez Rodríguez, oriunda de un pequeño pueblo de cinco mil habitantes de Huelva (Nerva), tiene 89 años y migró a Barcelona a la edad de doce años. Residente en el barrio de Poblenou lleva toda una vida en Cataluña. "Tengo unos hijos y nietos maravillosos, y soy bisabuela" destaca esto último con un toque de ilusión. En el 2015 perdió a su marido, quedando en estado de viudedad. Amics de la Gent Gran, al enterarse de su situación, acudió a ella para hacerle compañía. Nueve meses más tarde murió su hijo y Carmen cayó en una depresión. Durante este tiempo, Amics de la Gent Gran le ha ayudado anímicamente.
- ¿Cómo eran sus navidades en la infancia?
Buenas, éramos una familia muy avenida. Las navidades con mis hijos, mi marido, mis padres... siempre fueron muy buenas. Tengo recuerdo de la guerra de cuando vivía en mi pueblo pero he sido una chica feliz.
- ¿Qué significado le da a la navidad?
La familia, el bienestar, la alegría de todos y el ser feliz con todos los que te rodean, aunque falten los que faltan. En este sentido Amics de la Gent Gran me ha ayudado, estoy muy contenta con ellos. En estas fechas especialmente, se echa más en falta a los que no tienes, siempre ves dos sillas vacías.
- ¿Cuánto tiempo lleva siendo parte de la asociación?
Cuatro años. Cuando perdí a mi marido, hace cuatro años, Amics de la Gent Gran se enteró de mi situación y fueron a buscarme a mi casa. Estuve tiempo sin poder ir porque a los nueve meses de la muerte de mi marido falleció mi hijo. Caí en una depresión muy grande y entonces ellos vinieron poquito a poquito a mi casa a hacerme compañía. El primer año de Navidad me dijeron que viniese y cuando fui vi una armonía tan grande, tantas personas mayores que tenían la pena igual que yo, me alegré mucho de haber venido.
- ¿Ha cambiado su estado anímico en estas fechas desde que se encuentra en la asociación?
Sí, estoy muchísimo mejor. Más feliz, estoy contenta, pasamos una tarde con las voluntarias muy feliz. Te cuidan de maravilla, son amables en todos los sentidos: te llaman a casa para ver cómo te encuentras, cómo estas si vas a venir, a veces también nos llaman al Casal de Gent Gran Can Saladriga (Poblenou) para hacer La Bufanda de la Iaia, después las vendemos.
Me valgo por mí misma porque me lavo, me arreglo pero tengo un brazo inválido y para ciertas cosas me deben ayudar. Mi hijo viene cada día a verme. Tengo un hijo maravilloso. Tengo una voluntaria que viene cada jueves o cada viernes y salimos a pasear o si hace frío nos quedamos en casa y hacemos un “cafecito”.
- ¿Cómo cree que le ha ayudado estar en la asociación?
Me ha ayudado mucho a abrir los ojos porque estaba muy cerrada. Estaba llorando, sin salir... Tampoco salgo mucho ahora, únicamente por la mañana, hacer la compra... En las tardes no salgo fuera desde que murió mi marido, me quedo en casa, pero cuando viene la chica vemos una película o salimos a pasear. Me dan compañía.
- ¿Ha conocido gente que ha acabado siendo amigo/a suya?
El primer año que vine a la comida navideña (en el cual me falló la compañera) me encontré a una chica italiana, Elisabeth, que se sentó conmigo y es italiana y cuando me vio salir del ascensor me dijo “Tú te vienes conmigo” y desde entonces somos íntimas amigas. Hoy mismo me ha puesto un mail para que lo pase bien. Me decía desde el avión “Te mando muchos recuerdos, un beso”. Como yo no puedo, ella me viene a ver y pasamos el día juntas. Hicimos una amistad muy bonita. Es encantadora.
- ¿Cómo calificaría la acción que hacen tanto los cargos como voluntarios?
(Símbolo de expresión). No hay dinero para pagar eso. La amabilidad que tienen, el encanto, la dulzura con la que te hablan… No ganan nada, todo lo dan gratuito por las personas mayores.
- Según datos de la Comisión Europea las personas mayores de 65 años sufren una mayor exclusión social que cualquier otro grupo generacional. ¿A qué crees que esto es debido?
Yo como me encuentro bien, creo que todo el mundo está bien.
- ¿Cree que el sentimiento de soledad se puede incrementar en estas fechas?
Sí, muchísimo, aunque tienes alrededor toda tu familia las dos sillas vacías se echan mucho en falta y sobre todo en ciertos momentos…
- ¿Cree que se debería dar más publicidad a Amics de la Gent Gran?
Sí, a la gente mayor y sobre todo a la asociación. Así más gente tendrá la oportunidad de acudir a ellos.
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